EL INTERPRETE EN EL SIGLO XX
La
evolución de la ejecución y la técnica de los instrumentos de arco ( cuerdas
frotadas) sufrió una revolución muy notable a partir de los mediados del siglo
veinte.
Todos
estos instrumentos sufrieron muy pocos cambios en sus estructuras originales. No
obstante me referiré específicamente al violoncelo que al igual que los otros
instrumentos fue utilizado por los creadores con los mas variados recursos que
obligan a los intérpretes a desarrollar otros ejercicios técnicos específicos
para lograr así una ejecución mas exacta y acertada de la obra a
interpretar.-
Estos
nuevos ejercicios técnicos exigen del - ejecutante-interprete un dominio muy
elevado de la manera tradicional de tocar el violoncelo, así al adjuntar todos
los nuevos recursos el resultado será una ejecución plena en cualidades y
calidades sonoras e interpretativas.-
Esta
novedosa manera de ejecución obliga al interprete a ser algo mas que un mero
repetidor de clichés ya establecidos, por lo contrario aportar un
verdadero compromiso de interprete, re- creador de la obra a ejecutar.-
Sin
dudas es un compromiso humano y estético muy importante dado que es tradicional
en la humanidad que toda novedad de avanzada no es aceptada por el gran publico.
–Esto
implica del interprete una toma de conciencia de su rol, como un verdadero
difusor de la música de su tiempo.-
Personalmente
creo que todo artista–interprete, que permanece encerrado en un mismo
repertorio ,cae inevitablemente en una actitud rutinaria de la ejecución de su
instrumento ,lo cual va en desmedro cada vez mayor del compositor que queremos
hacer escuchar.-
Sin
dudas es importante para el interprete en general participar de las mas
variadas manifestaciones artístico musicales. -De no ser así
imaginemos un ejecutante cualquiera, condenado a tocar siempre la
misma zamba, el mismo tango, la misma obra de Mozart, el mismo rock.
–Ocurriría, al cabo de un tiempo que este instrumentista, no escucharía,
se enloquecería, se aburriría, etc, etc.- En cambio, si variamos esta actitud
cerrada, rutinaria, por una mas abierta, pluralista, imaginativa, fantasiosa,
etc, etc, el interprete alcanzaría goces mas profundos, con respecto a este fenómeno
maravilloso que es la música.-
No
cabe duda, que el oyente atento y sensible a la música percibirá también de
otra manera la obra abordada por un interprete que cumpla con los requisitos
arriba mencionados.-
Estoy
profundamente convencido que en la autenticidad de los conocimientos y la
nobleza de los sentimientos, mezclados en un equilibrio ideal, - llegamos a
confundirnos en el abrazo del amor sublime con la maravilloso diosa que es la
MUSICA.-